Local cover image
Local cover image

Botero: Ojalá que estuvieran los abuelos : palabras del presidente de la república, Andrés Pastrana Arango con motivo de la inauguración de la nueva sede del museo de Antioquia y de la donación Botero a Medellín / Andrés Pastrana Arango.

By: Contributor(s): Material type: TextTextLanguage: Spanish Publication details: Medellín : Presidencia de la República, 2000.Description: 17, 17 páginas : ilustraciones a blanco y negro ; 24 cmISBN:
  • 9581801960
Subject(s): DDC classification:
  • 730.986 C65b
Summary: Ayer fue “Noche de Brujas”, hoy es “Día de Todos los Santos”, y mañana será “Día de Difuntos”. No resulta extraño, entonces, que en este cruce de caminos tan especial, en esta noche mágica, me tome la licencia, con su amable complicidad, de no hacer una intervención tradicional, sino de contarles una bella historia, una historia fantástica que ocurre, que está ocurriendo, que pudiera ocurrir en las ensoñadoras calles de la Candelaria… Los invito muy cordialmente a que la recreemos juntos. Es medianoche en la bella Bogotá y, si la catedral tuviera un reloj que funcionara, el reloj de la catedral sonaría con doce profundas y conmovedoras campanadas, anunciando el despertar de los espíritus de antaño. En el Palacio de San Carlos una pareja conocida abre los ojos: – ¡Simón! –dice ella-. Algo pasa afuera. Oigo ruidos – No ha de ser nada, Manuelita –bosteza él, desperezándose. – Sí, hay gente que habla. – Ya sé –dijo el Libertador-. Debe ser Miguel Antonio Caro que está otra vez recitando “Patria, te adoro en mi silencio mudo, y temo profanar…” – No, no es él. – Entonces será Pombo, dale que dale con su “Rin Rin Renacuajo”. – No, no es Pombo. – ¡Ah, ya sé! Debe ser la loca Margarita con su corte de admiradores. – No, Simón, no. Son muchas voces, como de extranjeros. Y hay otras como de vascos o gente de Antioquia, no sé… es como si hablaran “francés en español”. – ¡Eso sí habrá que verlo! –dijo el Libertador, y se calzó las botas, se colocó las charreteras sobre el camisón, y saltó por la ventana al empedrado de la Calle del Coliseo, una vieja maña que se le había quedado desde la noche septembrina. Manuelita también saltó y ambos quedaron estupefactos ante el espectáculo de visitantes que caminaban calle abajo, frente al Teatro Colón y el Hotel de la Ópera. Hombres, mujeres y animales, de los más diversos colores y hablando toda clase de lenguas, iban y venían en un coloquio de luz y de alegría, como si apenas descubrieran la vida. Todos, muy formales, se quitaban los gorros, hacían venias o daban pasos de baile o de arlequines ante el caraqueño y la quiteña. Estos, sin musitar palabra, -de asombrados que estaban-, pero respondiendo corteses a tanto saludo de los extranjeros, bajaron por la calle que está al frente del templo de San Ignacio, donde algunos forasteros charlaban con los personajes bíblicos de los cuadros de Santiago Páramo, hasta la esquina del Colegio de San Bartolomé, y desde allí divisaron la gran Plaza: – ¿Pero quiénes son los que están junto a mi estatua? –preguntó Bolívar. Rápidamente se acercaron y encontraron un divertido corrillo de esculturas. Junto al héroe pensativo yacía reclinada una mujer de pequeña cabeza y grandes pechos, de Henry Moore. Allí estaba también la Doble Espada de Sophia Vari, la cómplice afortunada del causante de todo este barullo. Pero la más alta de todas, “La Más Bella”, afirmaba ella, era la esbelta silueta construida por Max Ernst, que nunca se separaba de un Gran Genio de bronce.
Star ratings
    Average rating: 0.0 (0 votes)
Holdings
Item type Current library Collection Call number Copy number Status Date due Barcode
Libros Libros Galería Santa Fe General Biblioteca 730.986 C65b 1 Available

Con : Una noche en la candelaria : divertimento fantástico a propósito de la donación Botero a Bogotá.

Click on an image to view it in the image viewer

Local cover image